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Miguel Torrecilla: “Poca gente confiaba en que la UDS le diera la vuelta a la eliminatoria”

El ex jugador de la Unión Deportiva Salamanca, ahora director deportivo, anotó el primer gol del partido contra el Albacete

Miguel Torrecilla en el césped del Molinón / Foto: Real Sporting de Gijón
Ricardo Alonso-Bartol | 27 junio, 2020

¿Qué recuerdos tienes de aquel 27 de junio de 1995?

La verdad es que fue un antes y un después para muchos de nosotros. Y también para el club, al final, todo el mundo del Salamanca tiene señalado ese partido como uno de los días históricos más relevantes. Haber sido uno de los protagonistas en ese partido es una satisfacción y tengo la nostalgia de que algún día eso se pueda volver a repetir en la ciudad.

Para toda la plantilla seguro que fue muy especial, pero entiendo que para los salmantinos mucho más.

Ten en cuenta que veníamos de un resultado muy adverso, con un 0-2 ante un equipo de Primera División como era el Albacete y poca gente confiaba en que el equipo le diera la vuelta. Al final se consiguió y el éxtasis futbolístico fue impresionante. Hay que tener en cuenta que en esa plantilla más del 80% no había jugado en Primera División y veníamos de haber estado dos años atrás en Segunda B, con dos ascensos consecutivos. Te puedes suponer lo que supuso para la ciudad, había muchísima afición joven. Fue algo histórico para la entidad y para todos nosotros. Para nuestro entrenador, Lillo, también lo fue. Es algo que recordaremos todos.

¿Ese resultado previo en el Helmántico os sirvió para llegar a Albacete con menos presión o era todo lo contrario?

Creo que en esa eliminatoria el único que tenía presión era el Albacete. Era el equipo de Primera División y el proyecto del Salamanca no estaba configurado para ascender esa temporada. Era un proyecto que venía de Segunda B, que buscaba asentarse en la categoría, con un entrenador muy joven que no llevaba casi tiempo en el fútbol de élite. La presión era para el Albacete, que tenía a Benito Floro como entrenador y un proyecto de Primera División. Para nosotros el 0-2 era un resultado adverso, pero sabíamos que si marcábamos nosotros primero, íbamos a meterle muchísima presión a ese equipo, provocaríamos una división en la grada. Y así fue.

Anotaste aproximadamente una decena de goles en tu trayectoria profesional y uno de ellos fue el que sirvió para abrir la lata en aquel encuentro, lo que hará que el recuerdo sea todavía más especial, ¿no?

Sí, pero era igual quién lo hubiera marcado. Para nosotros lo importante es que alguien hubiese marcado ese 0-1, porque era una consigna, pero no para la primera o la segunda parte. Aunque llegara en el minuto 90, teníamos que saber que ese descuento que hubiera debíamos aprovecharlo para igualar la eliminatoria. Daba igual que fuera a balón parado, como surgió en esa jugada en la que Martín Vellisca coloca el balón al segundo palo y yo consigo rematarlo. Luego llegaron los goles de Isma, que fueron claves para entrar en la prórroga y conseguir ponernos por delante ya en la eliminatoria. Y luego los goles de Díaz y de Vellisca para hacer ese 0-5 histórico que toda la afición recordará siempre.

Han pasado ya 25 años. Como ex jugador de la UDS, ¿cuánta gente te sigue recordando ese partido?

Me lo suelen recordar sobre todo cuando pasan efemérides como estas, cuando vuelve el Salamanca a jugar en Albacete o hay algo que lo relacione. Si hay partidos históricos todo el mundo te recuerda este partido, como puede pasar en su día con el del Burgos, o aquel gol de Miku frente al Sevilla Atlético. Esos momentos claves, positivos, siempre que hay algo que se consigue en la ciudad se van a recordar. Es inevitable que siempre esté en boca de todo el mundo recordarte aquel partido. Nos pasa cuando nos encontramos en cualquier lugar compañeros que formábamos parte de esa plantilla, que algunos todavía seguimos trabajando en el mundo del fútbol y siempre coincides con ellos en algún compromiso común que podamos tener. Siempre viene a la mente ese partido y anécdotas que recordar de esa eliminatoria.

Y aquella manita es la que encendió la mecha de todo lo que vino después, con esos años en Primera División que tanta nostalgia generan.

Bueno, hubo la circunstancia de subir a Primera y bajar. Luego volvimos a conseguirlo, pero ya en un proyecto totalmente diferente, porque lo comienza Joao Alves y lo termina Goikoetxea. Era una dinámica diferente de idea de club, había jugadores contratados a golpe de talonario, con una gran plantilla. Sobre todo en el aspecto mediático, porque había jugadores que habían estado en Primera División y que en Portugal ya habían conseguido cosas importantes. Eso fue un poco como encender la mecha, como bien dices, y que el equipo consiguiera no volviera a caer en la desesperación. Sirvió para que el presidente del club, Juan José Hidalgo, hiciera ese gran proyecto y esa gran plantilla para volver a conseguir en unos años consecutivos que el Salamanca tuviera fútbol de Primera División.

¿Duele ver ese camino por el desierto que ha pasado la ciudad futbolísticamente o te quedas con la parte optimista de que actualmente hay tres equipos de la provincia en Segunda B?

Lo importante es que la Segunda B siempre te da cierta nostalgia. Ya es una categoría que aunque no esté dentro de la LFP, es una liga profesional. Eso ya hace ver con ilusión que alguno de esos tres proyectos de la provincia de Salamanca lo puedan tener. Cualquiera de ellos puede tener ese plus para poderlo conseguir, aunque evidentemente cada uno tiene una filosofía e idiosincrasia diferente.

¿Existe la opción de que te veamos trabajando para alguno de ellos como director deportivo en el futuro?

Bueno, yo miro el día a día. Estamos en un proceso de estudiar varios proyectos que ahora mismo puedo volver a iniciar después de mi salida en el Sporting de Gijón y estoy en eso. Si en ese camino cualquiera de ellos se cruza, por supuesto que solo el hecho de ser el club de mi tierra, de mi ciudad y de mi provincia, lo estudiaré con un gran detenimiento e ilusión. Miraré mucho más allá de temas económicos, sino más nostálgicos y románticos para mí con cualquiera de ellos. Son proyectos de mi tierra y hoy más que nunca hay que pensar en el día a día, en las cosas que van surgiendo. Estoy en ese camino de cerrar un nuevo proyecto y en el futuro veremos si alguno de los clubes de Salamanca se cruza en mi camino. No puedo decir más que eso, ya que son situaciones que no dependen de mí.

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