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La plantilla del Globalia Salamanca ECS para la próxima temporada, vista por Iván Rodríguez

El director del equipo charro presenta uno a uno a los ciclistas que tendrá a su cargo durante el año 2021

Escuadra del Globalia Salamanca ECS / FOTO: Escuela de Ciclismo Salmantina
Ricardo Alonso-Bartol | 3 diciembre, 2020

Sergio Álvarez (2º año élite). Con los datos en la mano es el que más calidad tiene en el equipo, porque ha estado peleando vueltas importantes, ya que le tuve dos años en el Rías Baixas. Es un chaval con una clase excepcional, pero parece que le ha mirado un tuerto. No ha tenido un año sin problemas, parecía que este podía ser el suyo y llegó la pandemia. Necesita continuidad, la calidad la tiene. Puede ser uno de los importantes, porque además es su segundo año élite. Era difícil que siguiera, pero después de valorar el año, en el que no ha podido ver si puede llegar o no a algo, ha decidido con buen criterio seguir. Es más escalador que otra cosa, va bien para generales sobre todo.

Antonio Barbero (2º año élite). Es la eterna promesa. Yo le conocí cuando era júnior, estaba en la Fundación Contador. Posiblemente era uno de los tres mejores ciclistas que había en España y estuvo convocado para el Campeonato del Mundo de ese año. Es clase pura, pero su problema han sido las caídas y las lesiones. No ha tenido un año sin problemas, hace dos temporadas estuvo con un problema de espalda que ha podido solucionar con el tiempo e incluso tuvo que estar sin competir. Es un contrarrelojista, bastante completo pero muy buen rodador. Tiene que volver a ser el Antonio de las categorías inferiores, que era de los ciclistas más importantes de España. Se la juega este año, la calidad la tiene.

Jaime Guzmán (1º año élite). Le conozco desde que tenía 13 años, le entreno desde hace tiempo. Es un escalador, pesa solo 50 kilos. Es un hombre de equipo brutal, aunque tiene sus dotes de calidad que le hacen pelear por cosas importantes, el año pasado estuvo a punto de ganar la etapa reina de la Vuelta a Castellón. Le pasa factura un poco la alergia que tiene, es un poco inconsistente a veces.

Alejandro Martínez Bayan (4º año sub-23). Es más rodador, otro hombre de equipo. Tuvo un gran accidente hace varios años, cuando preparaba el Campeonato de España, y creo que todavía lo arrastra. Todos esperamos la mejor versión de él, ha tenido buenas ofertas para irse a otro equipo gracias a su calidad. Es de los chicos que estudia una de las carreras más difíciles que hay y le pasa factura, no puede centrarse tanto. Es muy completo.

Antonio Pereñíguez (4º año sub-23). Es capaz de lo mejor y de lo peor. Es un portento físico, pero tiene la cabeza algo complicada. Es un gran rodador, un contrarrelojista nato, muy trabajador. Casi todos han pasado por categorías inferiores conmigo, quitando un par de ellos, y por eso confío. Sé que si algún día se alinean los astros y no tienen problemas parecen otros corredores. Hay muchos corredores que han tenido mala suerte o han estado rodeados en equipos que no les han entendido, Antonio es uno de ellos.

Fernando Navas (4º año sub-23). Un dato, en la primera carrera del año, en Toledo, hizo segundo por detrás de Alessio Acco, que ahora es profesional. Y en la última carrera, la primera etapa de la Vuelta a Zamora, llegó fuera de control. Esa es la mejor definición. Cuando le tuve me pareció de lo mejorcito que había en España, pero es complicado. Su problema es complicado psicológicamente, se ha dado una oportunidad en el equipo de su tierra pero no ha funcionado. Ha tenido más lunares que alegrías, pero ha vuelto al redil, conmigo. Cuando estuvimos juntos le fue bien, tuvo buenos resultados. Está buscando encontrarse y alguien que le pueda sacar el rendimiento que tiene. Físicamente es posiblemente el mejor, el problema es que aquí no vale solo con eso, hay muchas variantes en este deporte. Puede ser el mejor fichaje que puedes hacer, pero también la mayor decepción. Es una apuesta totalmente mía, había dejado la bicicleta en agosto y todo, pero hay una relación personal de hace tiempo. Nos convencimos de que íbamos a hacer el último esfuerzo, así que espero que salga todo bien.

David Domínguez (3º año sub-23). Ha tenido que cargar este año con la responsabilidad de tirar del carro del equipo, de esa necesidad de tener a alguien arriba en la general de las vueltas por etapas. Eso le ha hecho ser un poco conformista. Era un corredor muy valiente, una de las joyas que fichó cuando pasó de júnior por el equipo que tenía Manolo Sainz, que desapareció ese año y pudimos cogerle en Rías Baixas. Es uno de los que más promete, pero tiene que confirmarse este año. Ya ha aprendido, el segundo año ha sido complicado con lo que ha pasado, pero este tiene que ser su año. Espero que haya gente que le quite la responsabilidad de ser el que tenga que sacar las castañas del fuego.

Gabriel Ochando (3º año sub-23). Es un poco complicado, sin menospreciar a ningún otro junto a David es uno de los que está siendo seguido por una cantera importante. Creía que iban a emigrar los dos, pero hemos acordado que estén otro año más en el proyecto. Es clase, un corredor muy rápido, muy valiente e inteligente en carrera. Puede llegar hasta donde él quiera, el problema es que necesita un poco continuidad, está un poco a pájaros a veces. Es pura clase, como decimos en el ciclismo.

Alberto Hernández Granado (3º año sub-23). Proviene del equipo de Alejandro Valverde, donde ha estado dos años, pero ha tenido un par de lesiones esta temporada y casi no ha corrido. Han destinado a su familia a vivir a Barco de Ávila, empezamos a tener contacto con él, vimos su calidad y como entrenaba con Gonzalo Cubino pudimos hacernos con sus servicios, ya que ha confiado en nuestro proyecto. En categoría júnior también tenía muy buena pinta, hizo top-10 en la Vuelta a Besaya. Está en esa terna de corredores de los que se espera mucho. Espero que tenga suerte y no le pase nada con las lesiones para poderle valorar como ciclista.

Ismael Guzmán (2º año sub-23). Es la grata sorpresa del año. Siempre ha tenido calidad, pero muchas lesiones. El pobre está más en el suelo que en la bici. Y este año, que no ha tenido ningún percance, nos ha sorprendido a todos. Debutaba, pero desde la primera carrera empezó a hacerse su sitio y ha sido un fijo en todas las alineaciones importantes. Es bastante esperanzador, porque es de primer año, y es una de las apuestas. A ver hasta dónde dura la progresión, es una incógnita pero que pinta muy bien.

David Baz (2º año sub-23). Ha sido una temporada de aprendizaje, hemos querido que cogiera experiencia. Es muy importante que tenga su formación académica, le doy mucho valor, y él tenía la posibilidad de hacer prácticas, porque estudia en Ávila. Como es un año en que en lo que te aclimatas a la categoría muchas veces lo pierdes, preferimos que se dedicara a estudiar y hacer prácticas, para así tener 2021 más libre. Tiene que demostrar que es un chaval de mucha calidad, ha pasado prácticamente desapercibido en el equipo, pero creo que se va a ver lo que es él. Tiene buenos resultados en otras categorías y mucho margen de progresión.

José Hernández (1º año sub-23). También le tuve en categoría júnior, viene del Sanse, que hasta ahora ha sido nuestra cantera. Lleva poco tiempo compitiendo en bicicleta, pero es un hombre de equipo muy valiente. Tiene mucho margen de progresión, porque lleva poco en este deporte. Tiene que aprender e ir poco a poco. No se puede valorar hasta dónde puede llegar.

Óscar Rota (1º año sub-23). Hace dos años me llamó mucho la atención en júnior. Él tiene mucha calidad, pero en categorías inferiores hay gente que se dedica más al estudio. En esta categoría tiene que implicarse más, tiene clase. Su padre fue profesional, compañero de Lale Cubino en Kelme, su hermano es un crack, corre en Lizarte y es una gran promesa, y él tiene pinta. Es una apuesta mía también. Cubre ese vacío que tenemos de gente rápida, que pueda ayudar a Gabi. Como los que pasan de júnior, son esperanzas que habrá que valorar al final de año.

Pau Torrent (1º año sub-23). Fue campeón de España en pista, en la disciplina de scratch, y tiene todo el futuro por delante. Su problema es que necesita querer ser ciclista. Tiene muchas cualidades pero le falta ese punto de sacrificio. Su tío es Carlos Torrent, que fue profesional y medallista olímpico en pista. Tengo mucha amistad y me ha pedido que le enderece, pero en esta categoría necesita trabajo. Ser campeón de España en una generación muy buena no es nada fácil. Hay que darle tiempo.

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