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¡La que ha liado Filomena…y el COVID-19!

‘Lo que da de sí una tirada larga’

Juan Carlos Hernández | 12 enero, 2021

Vuelta a Alba de Tormes y con un poco de pena porque por primera vez en años he practicado allí deporte en compañía, buena compañía por cierto, y me he sentido integrado desde el primer momento. Una de las mejores cosas que he hecho últimamente, en el ámbito deportivo y también extensible a otros, ha sido el inscribirme al CD Cádiz Costa de la Luz. Tardaré en bajar de nuevo, pero a través del grupo de WhatsApp estaremos en contacto. Tanto ha cambiado mi vida deportiva allí, que estos días que he estado he vendido la bici de MTB que usaba y a partir de ahora en Cádiz rodaré con la de carretera para disfrutar de rutas por aquellas zonas.

Ya probé anteriormente con ella y salir por la autovía desde Cádiz y después todas las incorporaciones y salidas que había me dieron miedo, lo reconozco, tanto fue así que no hice más que una salida. Pero con este grupo, que conoce la zona perfectamente y queda en puntos distintos a la ciudad, ha sido un gustazo rodar.

Con la MTB ya estaba un poco aburrido porque los primeros, y últimos, 10 kilómetros tienen que ser siempre los mismos y eran ya años y muchas salidas haciéndolo.

Así que, como os digo, la puse a la venta en el grupo y un amigo de uno de ellos al rato me estaba escribiendo porque le interesaba. Una buena bici, con buenos componentes y que puse a buen precio para venderla rápido, tanto que ni me regateó, así que le regalé algunos accesorios que tenía por triplicado y repuestos que no me servían para la de Alba por el diferente tipo de rueda, hasta un casco, y tan contento que se la ha llevado para las Islas Baleares. La bici va a viajar más que el ‘baúl de la Piquer’. Me ha dado un poco de pena, pero no la iba a usar y además Antonio me ha comentado que tiene dos de montaña y si alguna vez me quiero desquitar por allí abajo podemos salir juntos. Ya os digo, buena gente.

Además, bajar la de carretera es más sencillo de lo que pensaba en la baca del coche, asegurada con unas gomas y solo quitándole un pedal para que no roce, cinco minutos y sin necesidad de portabicis, ¡lo que se encuentra en Internet! Otra que va a viajar bastante porque en un primer momento pensé en coger una usada para dejarla allí, pero ya no me complico más. Dos bicis y punto, MTB y carretera que irá y volverá cada vez que baje. Además, así la cojo de vez en cuando, que aquí hay temporadas largas en las que ni la toco porque disfrutamos del monte.

Por cierto, en la última salida que hicimos allí nos encontramos con una persona en un coche que probablemente estaba sufriendo un problema de corazón. Ya le estaba atendiendo un ciclista médico y también paramos nosotros y colaboró Irene, québueno es salir con sanitarios. Independientemente del tema de salud, me dio por pensar lo importante que es llevar GPS en el teléfono para una localización porque al hablar con emergencias surgían algunas dudas a la hora de indicar el lugar exacto, y más en una zona como en la que estábamos con bastantes carreteras y ya no os digo si se tratara de un camino o del monte.

Debido al incidente la ruta tuvo que ser un poco más corta, aunque por supuesto no faltó el avituallamiento en una venta cercana a Jerez. Qué descubrimiento este tipo de establecimientos.

Y este lunes hemos vuelto a la actividad en la escuela de atletismo después de 10 meses. ¡Qué ganas de empezar y de encontrarme con los chavales! Hubo alguna duda debido a la situación climatológica, pero se solucionó quedando en la plaza de toros, en grupos de seis, con mascarilla y guardando la distancia entre niños y grupos. El próximo día ya al aire libre, o no, porque en el momento que envío el artículo están aprobando normas mucho más duras en Castilla y León para hostelería, comercio y deporte y no sé si podremos seguir con la actividad a partir del miércoles. Y solo llevamos un día, ¡qué desastre!

Porque la que ha liado Filomena. Hacía mucho que no nevaba tanto y de hecho es la mayor nevada que recuerdo. Desde casa ya impresionaba, pero cuando bajé el sábado por la mañana a la calle para hacer un par de compras me di cuenta de la magnitud y de cómo estaba el pueblo. No entraba a trabajar hasta el lunes, pero no pude menos que llamar y decir que contaran conmigo para lo que fuera. ¡Y tanto! El domingo me tiré 9 horas paleando nieve y echando sal por las calles del pueblo, eso sí, en buen ambiente con los compañeros y así se hizo llevadero un trabajo duro que había que continuar el lunes.

Buen ambiente de trabajo, muchos vecinos echando una mano o por lo menos agradeciéndote el trabajo y algunos, que de todo hay, que solo pensaban en lo suyo y en su trozo de calle sin darse cuenta (o sí, pero les daba igual) de la dimensión de la nevada y que en el pueblo hay unas 250 calles, que no se puede hacer todo a la vez y que ni las máquinas ni las personas dábamos más de sí. Reventado llegué a casa.

Otra consecuencia. Filomena además ha conseguido algo muy difícil, que lleve 5 días sin practicar deporte, increíble.

Buena semana, [email protected]

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